Sueño andorrano

“La obra representa un paisaje real de Andorra: montañas cubiertas de nieve, un río que recorre el valle y una iglesia. Sin embargo, hay algo en la escena que la separa de una simple representación realista. Los árboles muestran rostros humanos, como si la naturaleza despertara dentro de un sueño. Esa pequeña alteración cambia por completo la percepción del espectador y plantea una pregunta: ¿hasta qué punto lo que vemos pertenece a la realidad? Los paisajes de Andorra son tan impactantes que pueden parecer irreales, casi sacados de un sueño. Esa sensación fue el punto de partida de la obra: los árboles con rostro simbolizan ese límite borroso entre lo que existe y lo que imaginamos, entre el mundo tangible y el del sueño. “Sueño andorrano” reflexiona sobre esa frontera difusa entre lo real y lo onírico, tomando como punto de partida un paisaje que parece moverse entre ambos mundos.”

Becartlien

“Rebeca, pintora al óleo e ingeniera informática afincada en Madrid, fusiona lo etéreo y lo tangible a través de un estilo onírico donde los sueños, la espiritualidad y lo simbólico se entrelazan. Su misión es crear escenarios donde el espectador pueda perderse en mundos sin reglas y cuestionar los límites de lo real. Pinta para abrir portales hacia otras realidades, cruzar el umbral de lo conocido y viajar —despiertos— hacia aquello que solo el alma reconoce. En sus obras conviven paisajes oníricos, personajes de otros planos, realidades paralelas y objetos que conectan con lo histórico, dando forma a espacios donde todo puede mutar y donde la imaginación se convierte en un lenguaje para lo inexplicable. El contraste de colores intensos es una firma en su trabajo: no solo aporta fuerza visual, sino que amplifica la experiencia emocional y potencia la sensación de estar ante un mundo distinto. Inspirada por el arte clásico y por el poder del inconsciente como fuente creativa, Rebeca crea composiciones cargadas de simbolismo y profundidad, donde la emoción y el misterio toman forma. Guiada por su fascinación por aquello que escapa a la lógica —los sueños, la espiritualidad y las emociones más profundas—, busca conectar al espectador con lo intangible. A través de su evolución artística, Rebeca recuerda que, tanto en el arte como en la vida, todo es cuestión de contrastes.”