Latido en calma

Esta pieza habla del vínculo con la montaña, de ese espacio donde la fuerza y la fragilidad conviven en armonía. Allí arriba, todo se vuelve esencial: solo queda respirar, sentir y dejarse abrazar por la inmensidad. Compuesta por nueve fotografías Polaroid realizadas desde el pico de Tristaina, mirando hacia el lado francés, la obra captura el lago con su forma de corazón, convirtiéndolo en símbolo de esta conexión profunda. A través de la técnica Polaroid Emulsion Lift sobre papel de acuarela, las emulsiones se transforman en una piel viva, llena de pliegues y texturas que evocan el paso del tiempo, el viento y la fragilidad de la materia. En este paisaje inmenso, el corazón del lago resuena como un eco interior, recordando la serenidad y la fuerza que nacen de sentirse parte de la naturaleza.

Naiara Escabias Oferil

La obra de Naiara Escabias Oferil nace de la necesidad de conectar con el silencio y con esa parte esencial que solo aparece en contacto con la naturaleza. Caminando, respirando y observando, encuentra espacios donde el tiempo parece detenerse y la mirada se vuelve más sincera. A través de la fotografía Polaroid y la técnica Emulsion Lift, explora la fragilidad y la imperfección como un lenguaje propio. Le interesa el proceso; el gesto lento, el contacto con el agua, el papel que se transforma, como una forma de dar cuerpo al recuerdo y hacer visible lo intangible. Sus piezas son fragmentos de calma, de memoria y de emoción. Cada imagen es una forma de habitar la naturaleza y, al mismo tiempo, de reconocerse en ella. Su trabajo invita a la pausa, a escuchar el murmullo de la materia y a sentir la belleza de lo que simplemente es.