Esta obra representa un paisaje africano, concretamente Tarangire, en Tanzania.
En él, la artista evoca “la llanura infinita”, con sus colores intensos y vibrantes característicos..Bajo un inmenso cielo azul con grandes nubes, la manada de elefantes hembra se convierte en un símbolo poderoso de sororidad ( van en manadas, lideradas por una matriarca, la más sabia, que guía a las demás en busca de agua , alimento y protección si hay peligro..).
Han llegado al agua, guiadas por la matriarca experimentada que conoce cada rincón.. Después seguirán su camino, en busca de nuevos pastos, nuevas aventuras, …envueltas en la sabana, un entorno vasto que les pertenece..
Esta imagen de las elefantas caminando juntas nos enseña que la verdadera fortaleza no está en la individualidad, sino en avanzar juntas, hombro con hombro, colmillo con colmillo…
Y la grandiosidad del paisaje, la sabana africana, con su belleza y majestuosidad, que subyuga, nos recuerda la importancia de proteger y preservar nuestra Naturaleza, para que generaciones futuras puedan disfrutar de su magia.