Elena Rafart nos propone con su obra un viaje a diversos lugares de éste nuestro hermoso planeta. Nos lleva de la mano y nos coloca suavemente ante escenas, momentos, donde la flora y la fauna son las protagonistas, invitándonos a empaparnos de su belleza. No nos habla tan sólo de su belleza estética. Nos susurra con sus delicados trazos que la belleza natural va mucho más allá, que la contienen sus gestos, su presencia, su saber estar, su latencia. La obra de Elena Rafart es, en definitiva, una oda al asombro, a la reverencia, a la admiración por nuestros compañeros de viaje en esta apasionante experiencia llamada Vida.