Vida y color en mi mundo interior

Un jardín lleno de vida y color representa las emociones acerca de lo bonita que es la vida y la belleza que encierran las pequeñas cosas, a las que muchas veces no les damos el valor que tienen.

Nina Roca

“Ella es Nina. Nació en Mallorca (España) y creció jugando entre los maizales y cultivos del campo donde vivió durante su infancia, disfrutando de la libertad y la paz de estar en contacto íntimo con la naturaleza, lo cual la marcó profundamente. Estudió medicina y se especializó en medicina de familia, lo que le permite conocer de cerca las necesidades físicas y emocionales de las personas. Por otro lado, siempre le ha interesado la historia del arte, especialmente la pintura impresionista, disfrutando de conocer y profundizar en todo lo relacionado con los autores, las técnicas utilizadas y sus obras. Es una pintora novel, de mente inquieta, y está constantemente aprendiendo a través de blogs, sitios web, redes sociales, formaciones en línea, libros, etc. Nina expresa, a través de su obra, la profunda y universal conexión humana con la naturaleza, basada en la idea de que somos parte integral de ella y estamos intrínsecamente unidos a su esencia. Destaca que los beneficios de esta conexión son múltiples: nos ayuda a mejorar la salud física y emocional, brindando paz, tranquilidad y un sentido de pertenencia que fortalece nuestro equilibrio interno, nutriendo mente, cuerpo y alma. Además, cree que esta conciencia nos hace más sensibles a la necesidad de cuidar y preservar el entorno natural. Su arte está diseñado para desconectar del ruido y la vorágine del día a día, invitando a conectar con uno mismo en el momento presente, mediante la belleza de la naturaleza y de sus paisajes, formas, texturas y colores, ya sea el mar, el campo, la montaña, el bosque o el cielo. Para Nina, crear y disfrutar del arte es una válvula de escape, y es por eso que quiere compartirlo con el mundo, facilitando a las personas la posibilidad de reconectar con la naturaleza a través de su obra.”